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lunes, 11 de septiembre de 2017


DON JUAN NEGRIN: "COMPANYS Y LOS CATALANISTAS, CULPABLES DE QUE LA REPÚBLICA PERDIERA LA GUERRA CIVIL"

 

Año 1977 acto de afirmación de la amistad hispano/norteamericana. Como corresponsal del Diario Falangista Arriba me situaron en una mesa que compartía con el hijo de Juan Negrín ex presidente de la República. Se llamaba Juan y era clavadito a su padre, vástago del segundo matrimonio del ex presidente de la Republica con una rusa, sangre canaria ojos dulces muy azules y buenas maneras. No era el ogro con que le había caricaturizado la propaganda del Régimen. Negrín hijo era a la sazón uno de los neurocirujanos más afamados del Bellevue el hospital neoyorquino de Mid Town Manhattan. A Negrín y a mí nos unía el fuerte (éramos los dos hijos de la guerra civil) amor a España y una actitud tolerante frente a la vida. Hombre muy inteligente de carácter bondadoso gordo y dotado de esa sabiduría sobre la condición humana que sólo mantienen los buenos médicos y que forma parte de las "bedside manners" y del ojo clínico. Por su aspecto era la vera efigie de su progenitor. El hijo del político más difamado e incomprendido del último gobierno republicano, le acusaban de pro soviético, trató de meter en vereda a los anarquistas del POUM, contó con la colaboración de pésimos edecanes que engangrenaron sus relaciones con los catalanes y los otros jerifaltes del gobierno de Azaña, también  en USA sufrió lo suyo después de la caza de brujas de McCarthy. Su padre hubo de volverse a Paris donde murió casi en la indigencia en 1956, pero logró abrirse paso en la Ciudad de los rascacielos y dar carrera a sus hijos. ¿Con los tesoros del "Vita"?.

De temperamento voltaico, un español apasionado, y con lo que tiene que temer un hombre bien puestos lo contrario de Azaña que era algo cobardón como Rajoy o Indalecio Prieto el de los Tesoros del Vita al que se le iba la fuerza por la boca o Largo Caballero un asesino. Por aquellas fechas don Juan Negrin ya había muerto e ignoro si Juan Negrin júnior seguía perteneciendo a la partido comunista.

Sentí un cierto feeling puede llamarse compasión y simpatía que me conectaba hacia aquel personaje un hombre contra cuyas ideas había peleado mi padre en el Ebro.

En aquel instante el neurocirujano me hizo una confesión a bocajarro: "Luis Companys tuvo la culpa con su fuerte exaltación nacionalista de que perdiésemos la guerra civil, publíquelo usted, si quiere, en ese diario fascista para el cual trabaja, pero es lo que decía con frecuencia papá al que no le gustaba hablar nunca de aquello... por qué perdimos la guerra.

Se me quedaron grabadas aquellas palabras que traigo aquí a colación porque en víspera de la Díada Catalana vuelve a repetirse la historia. Puigdemont con su pinta de demonio peludo sigue demonizando a España, por la senda marcada por Companys que llevaría a España al precipicio.

Tambien convendría recordar que fue fusilado el día de Santa Teresa 15 de octubre de 1940. Una hermana suya carmelita asistió a sus últimos momentos cuentan las crónicas. Ya en capilla rechazó los auxilios espirituales y pidió cigarrillos ▬  se fumé un paquete entero hasta el amanecer, era un chain smoker ▬ y dos botellas de champán. Eso sí como ultima voluntad rogó antes de que lo fusilaran ante el foso del castillo de Montjuich presentarse descalzo ante el paredón. Quería pisar tierra catalana antes de morir. Según confesión del hijo del ultimo presidente de la república española, Companys era muy terco y no se avenía a razones. Salió por la frontera española en automóvil en compañía de Aguirre, el presidente de Euskadi, Irujo, Tarradellas con una escolta de varios mozos de escuadra. El coche tuvo que abrirse paso entre una larga hilera de desplazados que buscaban refugio en Francia haciendo un trayecto a pie lleno de penalidades. Sin embargo, los jefes eran los jefes. Companys dejó en Carcasona a Tarradellas y Aguirre, continuando viaje hacia Paris en compañía de Largo Caballero.

El líder socialista se dirigió a Berlín donde tenía parientes pero acabó de muerte natural en Buchenwald donde falleció poco antes de la entrada de los rusos en Berlín, y Companys que quería saber el paradero de un hijo subnormal que tenía en un sanatorio de Bélgica fue detenido por la policía del Régimen de Vichy quien le entregó a las autoridades españolas. Tarradellas y Aguirre se salvaron huyendo al sur de Francia.

Trasladado a Madrid fue encausado en una largo proceso (fue defendido por un capitán artillero que estuvo con él en la guerra de África) pero el tribunal castrense, inculpado el de de rebelión militar y de crímenes contra la humanidad fue su abogado defensor (miles de muertos y desvaríos en Cataluña que había que achacar a este personaje tan nefasto como exaltado) lo condenó a muerte. sus cincuenta años de vida recuerdan una de las peores páginas de la historia de España.

Juan Colubrí, como jurídico castrense, actuó en la defensa de su causa y nada pudo hacer por él. Casualmente y por una de esas peligrosas coincidencias de la vida, fue pasado por las armas en el mismo lugar en que Companys había mandado fusilar el 23 de agosto al general Goded que había secundado el Alzamiento Nacional. Donde las dan las toman. La figura de este exaltado nacionalista miembro de la masonería trágica figura (sus cartas lo revelan como un pobre payés de Lérida con poca visión universal, puede que el gerundio Puigdemont sea su mismo retrato y siga los mismos pasos

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