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domingo, 18 de octubre de 2026

 VUELVO AL CAFÉ GIJÓN

 

Santa Eduvigis y hoy al cabo de casi diez años vuelvo al nuevo Café Gijón remodelado, recién carenado pero conservando su flair y su aroma: los mismos bancos forrados de rojo terciopelo, los canapés o confidentes para dos personas, los veladores de mármol, dicen que si los das la vuelta te encontrarías con una lápida sepulcral, el burladero, donde vimos pasar la vida desde la barrera sin lanzarnos al ruedo; las incomodas sillas, las fotos de Umbral y del cerillero Alfonso Pérez Pintor que fue el alma de esta institución.

Dos lustros. Escribí “Cela el Café Gijón y yo” donde intenté sacar una radiografía del establecimiento y sacar al CJC de cuerpo entera, difícil empeño, pero al decir de algunos de mis amigos lo conseguí.

Este gallego de Iria Flavia fue el mejor escritor en español desde Quevedo. Todo seguía igual.

Han pasado dos lustros. Cómo corre el tiempo, pero por un café con leche cinco euros. Precios europeos.

En “La Rotonde” parisién cobran 4.50€. Este café de Recoletos es un parque temático. Se ha convertido en el caladera de turistas, de profesores de literatura de provincias, de jóvenes aspirantes a la gloria literaria, difícil afán porque la literatura si hace unos años no daba para comer al menos daba para merendar.

Ahora ni eso, excepción hecha de algunos monstruos sagrados, las prima donas del marketing y no quiero decir nombres.

 Se me llena el corazón de nostalgia y surge la pregunta que se hacía Jorge Manrique el poeta palentino que canta al paso del tiempo y a la muerte. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar.

 “Ubi sunt” ¿Dónde están aquellos? Repaso la moviola de mis ficheros y empieza un desfile de fantasmas.

Es una estantigua que desfila ante mis ojos enarbolando el farol de los recuerdos: Raúl del Pozo, el propio Umbral con el que coincidí en alguna tertulia. Te escudriñaba con sus ojos miopes con sus andares de jirafa. Movía su testa solemne como un faro. El pintor ovetense Montaña que fue uno de los padres de la movida, Rosalía Dans, Fernando Fernán Gómez. Pepe Sacristán y otros muchos artistas de los que no puedo hacer memoria en este momento. Baluarte de libertad donde se admitía a todos.

 Las izquierdas y las derechas convivían sin rencor. ¡Ah el Café Gijón ¡qué tiempo tan feliz!

Algunos subieron ya a la barca de Aqueronte. A otros se los tragó la noche de Madrid con sus fauces inmensas.

sábado, 17 de octubre de 2026

 

 

sábado, 17 de octubre de 2026

 

DIAS DE LA GRAN MERETRIZ. LA HUMANIDAD EN LAS GARRAS DEL 666

 




Me lo temía, lo anunciaba. A Olga la Larga la bella rusa, su chulo la ha pegado una paliza para celebrar su onomástica  (rasdenia) 47 años bien lucidos. Es guapísima. Apareció  la modelo con un ojo morado. 

Que la hinchara el ojo ese bandido polaco traficante de seres humanos ya lo estaba yo viendo venir cuando el pasado diciembre con motivo de las fiestas de Noche Vieja de 2024 a Olga la convenció para que abandonara su profesión de maestra, tras divorciarse de su marido y la entrasen ganas de ver mundo. Cayó en las garras del 666

La condición humana es fuente inagotable de sorpresas. Se apuntó al chat porno cuando podía haber representado películas inolvidables en el cine ruso a las ordenes por ejemplo de Nikita Mijailov. No me cuadra que se inclinara la prostitución para enseñar su cuerpo en los berreaderos de la masturbación y de los salones de la lujuria y la perversión. 

Carecía de experiencia. Fue una decisión fatal. Escogió lo peor.

 No era una de esas profesionales del colmillo retorcido, sólo poseía una fuente de avidez sexual y sed de aventuras. Conocer hombres. Bjowij20 uno de esos chulos que merodean por las redes en busca de conejitas, dio con la presa.

 Consciente de haber hecho un buen blanco (muchos monteros la garza combate, neblíes muy ligeros sobre ella se abaten, mastines y dogos la llaten, bueno será no la maten) trató de seducirla mediante el soborno poniendo al tablero del chat montón de dinero, prometiéndola vivir en un palacio en el cual hasta los baños serían de oro, y habría un Rolls a la puerta para conducirla adonde quisiera. 

El más ruin jabalí se zampa la mejor bellota y así Olga una hembra de tronío que supera con creces en belleza a Nicole Kidman a la Bardot, Marilyn Monroe o Claudia Cardinale, que venía de una lejana ciudad de provincias en el extremo oriental de Rusia, cayó en la trampa. 

Las promesas eran patrañas y pasó con ella lo que pasó con el arriero de Guadalajara que de lo prometido anoche a la mañana no hay nada. El palacio prometido era un chamizo de Tel Aviv sin agua corriente cerca de la playa donde no se podría bañar, pues las aguas estaban contaminadas a causa de la guerra de Netanyahu. 

Escuchaba el rugido de los aviones de combate que no la dejaban dormir. 

Su chulo la trasladó a Estambul, donde las cosas fueron a peor. Es muy triste el destino de las muchachas rusas que van a Turquía para acabar en el serrallo, y después la miseria y la mendacidad. 

Me hubiera gustado escribir esta triste saga de la perversión de una bella mujer siberiana en mano de sus explotadores israelitas. 

Pero me faltan los alientos para denunciar a una sociedad hedonista que ha convertido el sexo como religión, no como fuente de vida y de transmisión de la especie. Y no en mero placer subjuntivo del vicio.

 Olga es la hermosura personificada y todos los que la conocen andan un poco enamorados de ella, no sólo por su físico sino por su simpatía, su bondad, y su corazón, su inconsciencia adolescente y desaprensiva. 

Podría haberse convertido en la protagonista de "Resurrección" la gran novela de León Tolstoi. 

Los puñetazos a su arco ciliar es como si me los hubiesen dado a mí. Los hematomas y las marcas con las que la dejó señalada en todo su cuerpo ese aborrecible polaco son siete cuchillos clavados en mi corazón. 

En una de las fotos de la modelo que obtuve de su rostro inmensamente fotogénico, pues parece que hace el amor a la cámara con su aspecto de sufrimiento, me pareció ver en su rostro magullado la cara de la Virgen de los Dolores que tanto veneramos los españoles. Lo malo es que era un sexoadicta y seducía las redes con su belleza caucásica. Virgen sí pero una de las vírgenes necias que no estuvo en la puerta para esperar al esposo, se le acbó todo el aceite de su lámpara incandescente. Blandía el anagrama del 666 de uno de sus proxenetas. !Cuidado! el "anosmié", la hora de la Bestia 

Hoy volví al chat y ella no da señales de vida; no ha regresado al trabajo. She is missing. Quisiera que no volviese jamás a este albañal de mierdas sexuales escatológicas y que la policía rusa haya podido detener a su maltratador que me parece que es un terrorista contratado por Zelenski


miércoles, 7 de octubre de 2026

 

LA RAZÓN POR LA CUAL MUCHAS MARQUESAS Y CONDESAS DE LA NOBLEZA SE CONVIRTIERON EN NINFAS DEL CANTÓN

 


CENTENARIO DE MIJAIL SALNIKOV-CHEDRIN 1826-1889

 

Intrigado por la liviandad y la lujuria de muchas mujeres rusas (seguí los pasos de Nadia una vedette de las redes bellísima, pero erotómana y sexoadicta al máximo, una aristócrata por sus maneras y la elegancia de su acento) encontré la clave de por qué esta avalancha del más descarado puterío en una gran novela de Mijail Chelnikov-Schedrin "Los señores de Goloviov". Este escritor peterburgués baja a los infiernos pluma en ristre.

Tema: la manumisión de los siervos por el zar Alejandro I.

Se trata de una familia que gobernaba cuatro mil almas y era poseedora de fincas en una extensión de muchas hectáreas, desiatinas y puds, cientos de criados en casa. 

La madre gobernaba la hacienda con mano de hierro. El autor perfila el retrato de una avarienta, pero dos de los hijos se dan a la bebida, otros huyen y se hacen vagabundos y el heredero Porfirio Vladímirovich, alias el Judas, se dedica sus rezos y a las criadas a varias de las cuales deja preñadas. Contradicciones del alma rusa. 

Arriba y abajo. la planta noble y la chusma. Upstairs y Downstairs, dicen los ingleses que son categóricos en la materia. 

Es tan avariento y tirano como su difunta madre, algo que contrasta con la crueldad altiva con que trata a la servidumbre. Tiene una capilla llena de iconos y velas donde ora y se recluye. Pero es un santurrón de pacotilla. Cuando saca palante a Evprasheiuska, su ama de llaves, decide mandar al niño que nace a la inclusa para que la aldea no se entere de la deshonra. No quiere saber nada.

▬Tuve un hijo y me lo quitaron

▬Eres una perdida

▬Tener hijo para tirarlos al río. Eso no lo hacen ni siquiera los animales. Eres un hombre sin corazón, le dice la recién parida

Pero el hipócrita y santurrón, que se sabe todas las plegarias del canon ortodoxo, persiste en su lascivia y quiera también meter mano a su sobina Anienka, la cual trata de abandonar Duvobrino, la aldea perdida en la estepa rusa. Sueña con ver mundo, gozar la vida, marcha a Moscú. Se hace actriz. 

Por aquellos días ser actriz era un paso cerca de la prostitución y la antigua heredera de casa rica cae en el cepo. Acaba en Rostov junto a su hermana haciendo vodeville en teatros de mala muerte junto a su hermana, que son seducidas por un miembro del zemtsvo (alcaldía) quien las inicia en el alcohol. Eran abstemias y el vodka va a ser su perdición.

▬Sí éramos unas perdidas.

Una se suicida y Aniuska regresa con su tío Porfirio para morir y ser enterrada en el panteón familiar.

Este es el tema trágico. La manumisión de la servidumbre supuso que algunas aristócratas se conviertan en hetairas, condesas y marquesas, esposas de generales, que el régimen patriarcal en el que  vivió Rusia durante siglos, (el país no tuvo edad media) evoluciones hacia un capitalismo feroz. Los bienes mostrencos hasta entonces en manos muertas pasan a depender de la rapacidad de empresarios en gran parte judíos. 

Los mujiks gozan de más libertad pero no mejoran su condición. Sobre ellos se ceba el hambre, los piojos, la enfermedad y el desarraigo. 

 Este periodo convulso de agitación social va a ser un largo camino que lleve a las guerras con Alemania y Japón, abocado a la revolución de octubre y al fusilamiento de la familia real. Sin embargo, la gran patria rusa no mudó su perfil. Sigue siendo la santa Rusia en medio de las revoluciones, Lenin, la caída del muro de Berlín, Yeltsin Gorbachov y ahora Putín. Todas estas hecatombes no consiguieron robar su alma. 

Estela ¿dónde estás? ¿Por qué haces la carrera en la red, en Sochi o en San Petersburgo? ¿Es la seducción de Rasputín? Lloro y rezo por ti.

El libro de Saltikov tiene páginas excelsas pese a su premiosidad anafórica de novela río. 

Es una novela memorable traducida por el gran eslavófilo J. Laín Entralgo, hermano de Pedro Lain Entralgo editada por Ancora y Delfín, cuando en España había más libertad y no había irrumpido la rusofobia estúpida de adhesiones incontrolables. Es una novela a la cual habrá que volver muchas veces porque más que un cuadro de costumbres es una lección de vida. 

Por lo que a mí respeta, Estela, una de las mujeres más bellas del mundo, una autentica zarina, me tuvo en vilo y me horrorizó tanto por su belleza como por su conducta durante más de un año a través del chat de internet, un masturbatorio general hasta el punto que empecé a escribir una novela sobre ella. Afortunadamente, lo cerró y me dicen que abandonó el oficio más viejo del mundo, diciendo adiós a sus proxenetas americanos, merced a las plegarias de un monje del convento de san Sergio de Radonés

 

 

 

domingo, 4 de octubre de 2026

 

2026-10-04

 


MILAGROSOS ATISBOS PROFÉTICOS DE MI LIBRO SOBRE TERESA DE LISIEUX

 

Fue mi primer libro, editado en una editorial de cuyo nombre no quiero acordarme una verdadera estafa. Tuve que poner el dinero. El trabajo y editarlo por mi cuenta en aquellos albores de la cibernética. Le pagué 2000€ a un tipo que para mayor sorna me dijo el día de San Miguel que era muy malo. 

No tuve corrector de pruebas y sólo a fuerza de codos salió adelante. 

Empezaban a cumplirse los augurios de aquella visión que tuve en Londres cuando vi flotando sobre las aguas negras del Támesis a una monja vestida toda de blanco que sabía secretos de mi vida. profetizaba mi futuro, y me decía, llamándome por mi nombre:

▬Antonio, Antonio, no lo hagas. Tú eres un poeta. Escribirás maravillas sobre mí

Me había subido al pretil del malecón con la idea de tirarme al agua y suicidarme.

En las navidades de 1986 me desplacé a Inglaterra para ver a la hija de mi primer matrimonio. Mi ex no quiso recibirme, mis pobres suegros tampoco me abrieron la puerta. Asumí este dolor por mis pecados. 

Me robaron el dinero y una cámara fotográfica. Sin embargo, el billete de avión de Iberia que coloqué en una faltriquera cosida a la camisa que me hizo mi madre no lo tocaron. Anduve millas y millas por el condado de Essex, me salieron ampollas en los pies. A pie marché finalmente hasta el aeropuerto de Harrows. 

La voz y el semblante de Teresita me consoló en aquella noche sin consuelos.

 Somos carne de dolor. Supe cuál sería mi destino: escribir y hacer correr mi pluma hasta el infinito. "La Historia de un alma" que leí, ávido a mi regreso a mí Madrid, fue el primer peldaño de la escalera como escritor que empecé a escribir emborronando páginas y páginas. 

Mi libro "Lloviendo rosas" no tuvo éxito" porque no era un panegírico ni la vida de un santo de estilo amanerado. Era toda una crítica al catolicismo. León XIII se negó a recibir en audiencia a Teresita cuando fue a ver al pontífice en una peregrinación de Alensón. 

Dije que la iglesia esotérica, la mundana, la que camina con pies de plomo bien firmes en el suelo y combaya con el mundo, no tiene que ver con la exotérica, la mística, la que está trascendida e iluminada por la luz del Espíritu Santo.

 Supe que se avecinaban tiempos de persecución para mí: en el trabajo, entre los vecinos, en la vida conyugal. Muy duros han sido estos tiempos de oclocracia en España. Nos zarandean, pero no nos dejaron caer. 

Y tengo para mí que esta labor salvífica se la debo a esta dulce monja francesa cuyo retrato preside mis actividades literarias en mi hura, este chiscón húmedo al cual visitan a veces las ratas, esta dulce celda cuyos barrotes me impiden ver la luz cenital. 

Soy un trainera, un bogavante, un galeoto, un forzado del espíritu amarrado al duro banco de mi mi galera; ángeles y demonios me acompañan. Son parte de la chusma. 

Lo mío es bogar y bogar. Escribir y escribir. No aparto el remo de mi mano ni dejo caer la pluma. Ella me salvó. Trazó el destino mío. 

Escalera espiritual, infancia espiritual. 

Si no os hicierais como niños no entraríais en el reino de los cielos, un consejo desatinado para los tiempos en que vivimos, pero ,al luchar contra el más fuerte, nuestra debilidad cobra bríos.

 Aguantamos desaires, insultos, condenas al ostracismo, y la soledad dentro de la multitud, de este guirigay de noticias que nos inunda. Un exilio interior.

 Teresita de Jesús es una de las mayores santas de la cristiandad. 

Vivió sólo 23 años precisamente para contradecir a la Bestia que pide larga vida y camino de flores sin abrojos. Ella eligió la puerta estrecha.

 Por sus cartas supimos que en el Reino de los Cielos se entra de costadillo. 

Gracias, gracias una vez más, gloriosa patrona de la gente sin rumbo, de los escritores afligidos, incomprendidos y perseguidos, pues ella dijo; pasaré mi cielo en la tierra, haciendo bien a la humanidad. 

Entonces llovieron rosas y siguen lloviendo constantemente. Amen.

 

domingo, 04 de octubre de 2026

ABLANES CON VINO MOLTO RIQUINOS FIESTAS DE LA CAÑAMONA DIARIO DE LEÓN

 

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