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sábado, 22 de diciembre de 2012

CONSIDERACIONES SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE YUGOSLAVIA POR LOS AMERICANOS. ES LA CUNA DE EUROPA


SERBIA UN PAÍS LLENO DE DIGNIDAD. UN OASIS DE ESPERANZA EN EL MARASMO EUROPEO

 

A la Hilaria Clinton, que al parecer tiene un tumor cerebral, la silbaron el otro día en su visita a Belgrado. No es cosa de extrañar. Esa señora es esposa del presidente que mandó bombardear la capital yugoslava a orillas del Danubio. La ejecutora de la masacre fue una tal margarita Albright. Lo recuerdo bien. Yo estaba pegado a la radio aquella noche de pascua porque sintonizaba la frecuencia de radio Belgrado. Denuncié la agresión por RN en el programa 24 horas que dirigía Manuel Antonio Rico.

 No comprendí cómo España un país cristiano católico pudo hacer causa común con los islamistas de Bosnia y los semi-turcos albaneses. Pero aquello era el comienzo.

 El futuro nos iba a deparar nuevas sorpresas más desagradables como es la islamización del Viejo continente al socaire de la estafa de los Derechos Humanos.

Porque resulta que los “malos” eran los yugoslavos. Sólo trataban de defender sus provincias de Kosovo y Metopia, uno de los enclaves ortodoxos más importantes pero aquí se glorificaba a un ex nazi el croata Tuchmann un quisling de Alemania en los Balkanes.

 Y se leían las crónicas que mandaba desde los sótanos de un hotel Arturo Pérez Reverte, harto de vino. Que nos contaba  batallitas.

 En premio a los servicios prestados le hicieron académico de la lengua y tuvo patente de turco para convertirse en el novelista del régimen.

He sido yo también corresponsal de guerra en Belfast. En Falls Road casi me pegaron un tiro los de un blindado británico. Sé calificar y clasificar la información de un verdadero corresponsal de guerra, cómo se trabajaba y se sufre, sobre todo cuando se va en plan freelance y no en nómina y con los gastos pagados como Arturito. Ya quedan pocos Pombo Angulo y Curzios Malaparte.

 En mi bisoñez me pudo ocurrir lo que al pobre hijo de Julio Anguita y murió empotrado en una pared a causa del fuego amigo norteamericano. Reverte me recuerda un poco al Estebanillo que cuando lo de Mastrique en Flandes se metió debajo de un hipomóvil. La picaresca es un género literario que inventaron los españoles de la que comulga el académico y afamado novelista. El Reverte no se cansaba de decir que los serbios eran malos, malísimos, y los kosovares buenos buenísimos. Lo que ha pasado en España con estas bandas de mafias albaneses es un mentís al Pérez Reverte y toda su novelística.

 Serbia renace de sus cenizas y es un país lleno de dignidad que nos da a los españoles una lección de patriotismo. Al menos su televisión la RTS no es una cloaca. Gracias al satélite me gusta zapear por Belgrado. Programas musicales. Mujeres bellísimas pero sin el adobo y la cursilería que se ha puesto de moda por aquí. Merced a la parabólica puedo sintonizar con el buen gusto. Dios guarde y ayude a los eslavos del sur. Serbia es la cuna de Europa, la base del imperio austrohúngaro antemural contra el turco. Por aquí hemos renunciado qué tristeza a esos valores. Con este ganao andamos un poco perdidos aunque estoy seguro que España un día despertará. Resucitará de su letargo.

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