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viernes, 4 de diciembre de 2020

un marno que salvó nuestro honor en el 98

 

LOS MARINOS NO ESTÁN PARA PONER INYECCIONES. FERNANDO VILLAMIL CANCIO II

 

Ciño vela, desencapillo las jarcias y suelto amarras. Zarpo y no conozco el rumbo de esta singladura pero quiero honrar a un héroe. La vela y el viento forman parte del alma marinera.

 En un rincón de donde esto escribo yace junto a la cómoda el sable que me entregó mi padre al morir.

Él sabía que los ejércitos son una formación de hombres honrados pero no están para poner inyecciones.

Lo suyo es la defensa de la patria y la inviolabilidad del territorio, la defensa del desvalido, la guarda de la ley y la convivencia.

Estoy triste porque los enemigos del estamento militar no lo ven así.

Me ensordece  por tanto esta bulla propalada  por unos supuestos guasaps de unos coroneles en la reserva. Por lo que escriben creo que estaban hartos de vino. Fusilar a veintiséis millones de españoles no deja de ser una hipérbole.

Me causa risa el nerviosismo de la ministilla Robles y el jaleo de las redes sociales con rasgamientos de vestiduras y algunos insultos a los hombres uniformados que suelen ser hombres de honor. El Rivilla ese santanderino con pinta de lechero que funge como presidente incombustible de las Asturias de Santillana se despachaba con algún insulto mostraba en su indignación cierto desmelenamiento para agradar al jefe.

Mientras tanto leo cabizbajo y en la soledad de mi celda cerca de la espada de mi padre la biografía de Fernando Villaamil Cancio el capitán de navío asturiano que dio su vida por el honor de España.

Driza y vela y navego a todo trapo entre pufadas de mi cachimba por mares de la fantasía recordando un tiempo en que España presentaba una faz más amable y jubilosa. Antes del regreso de los traidores secuaces de don Opas.

 Me acusarán de fascista o de franquista. Mas, no les creáis yo soy un libertario periodista con el alma dolorida y perpleja ante tanta soledad y desatino.

¿Es fascismo denostar la preterición del castellano como alma vehicular de los hispanos durante más de diez siglos? ¿Es fascismo o franquismo atrabiliario rechazar la partición de nuestra España en taifas catalanas, gallegas, vascas, valencianas, baleáricas? ¿Es fascismo criticar a un régimen que ha traído la inquisición y la censura de prensa so capa de defender los valores democráticos y cercar y acorralar el periodismo libérrimo que yo he ejercido a lo largo de más de medio siglo con un cerco de silencio?

¿Es fascismo de reírme de la chabacanería hasta el insulto, la dejadez y el mal gusto de nuestros escritores y periodistas y comunicadores del ramo?

Las espada con la cual mi padre defendió a España en el rincón me grita que no. Ahí está.

 Tampoco soy un nostálgico ni un franquista trasnochado.

Franco tuvo sus cosas buenas (salvar a miles de judíos de los hornos) y  malas como traer la monarquía de borbones libidinosos, trincones y corruptos.

Franco fue culpable de haber creado una sociedad amorfa, panolis, materialista, y con pocos principios en un ahí me las den todas.

A criterio mi la patria está por encima del rey, de la Iglesia, de los banqueros, de la tan traída y llevada democracia un pan como unas hostias que sólo ha servido para que algunos avispados vivan del cuento demócrata.

Se sitúa por cima de los políticos psicópatas o ineptos como los que nos gobiernan ahora.

Y el único garante de su supervivencia fue el ejército.

Por eso hoy me embarco en la dotación de aquellos navíos que comandara el  insigne capitán de navío: la fragata “Almansa”, los torpederos “Ariete y “Habana”, la cañonera “Eulalia” y la fragata” Circe”, o el “Destructor Furor” en el que perdió la vida el 2 de julio de 1898.

Me digo con Gabriel D´Anunzio que se puede pasar sin vivir pero sin navegar no, porque la vida entera es una navegación.

Quien pasó la marola pasó la mara toda” dicen los marineros gallegos cuando llegan a Finisterre.

Sopla un nordeste vivo que impulsa las jarcias e hinche el trapo. A veinte nudos surcamos la mar bella.

Villaamil se lo encargó el almirante Pezuela fue el primer instructor de los guardiamarinas mandando la maniobra del “Nautilos” en su viaje de circunvalación al globo terrestre.

Fue el precursor del “Juan Sebastián Elcano” en el que reciben el bautismo de ola los cadetes de la Escuela de la Armada en Marín. Y avante toda. Villaamil avante con esta cruz por delante.

Sólo se aprende a navegar ciñendo vela. Esa es la premisa. A bordo conoció los mares del  sur y barloventeó por el archipiélago de Filipinas que conocía  bien

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