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sábado, 3 de agosto de 2019

entrevista con juan diego el mejor actor de espala EN EL MUNDO

Juan Diego: "Yo llevo a un asesino, a un fascista y a un homosexual dentro"

Actualizado 
Foto: SERGIO GONZÁLEZ VALERO
Entrevistar a Juan Diego es como asistir a una de sus obras de teatro. Hay subidas, bajadas, poemas, acentos, frases lapidarias, enfados... El actor está cabreado, muy cabreado, y alza su inconfundible voz para intentar despertar a esta sociedad aletargada.
"A ver qué tal haces la transcripción y no tengamos que ser trending topic".
No se preocupe. De momento, no he tenido problemas con ningún entrevistado.
No, si el problema no es tuyo, es mío. Se te va una coma resbalada y la has cagado.
Sí, hay que tener mucho cuidado porque siempre se ofende alguien.
¡Entre eso y los llamados profesionales que no contrastan nada!
A usted le atribuyeron una carta a favor de la independencia catalana que había firmado un Juan Diego que era otra persona.
¿Quieres creer que nadie me llamó para preguntar? Yo pensé: 'Déjalo pasar'. De pronto, veo que se hacen eco algunos medios y dan opiniones los tertulianos. Por fin, una periodista publicó que no era yo, pero nadie se hizo eco.
Decía Rilke que la patria de cada uno es su infancia, ¿cómo fue la suya?
¡Uh, esto va para largo! O sea que no me voy a enrollar. Como un niño de pueblo, absolutamente feliz, en Bormujos. Sentir que empiezas a transgredir para robar fruta...
¿Soñó con ser torero?
Cuando me enfrenté a la literatura, desaparecieron los toros. La primera poesía que recité se llamaba La patria y decía así: La patria se siente, no tiene palabras...
¿Se acuerda? ¡Vaya memoria!
Son cosas que te hacen pensar de pequeño. Uno se hace preguntas a través de la cultura. Voy a ser una especie de coñazo a ver si se enteran de para qué sirve la cultura.
Y decidió ser actor.
Se lo dije a mi padre y me contestó: '¿Qué te vas a meter a cirquero?' [dice con acento andaluz].
¿Qué es cirquero?
Del circo. Estaba en grupos aficionados y decían: 'Hay que ir a Madrid en agosto, cuando se forman las compañías, y pisar el café Gijón'.
Llegó a Madrid con una mano delante y otra detrás.
Madrid todavía estaba muerto y era en blanco y en negro. ¿Qué puede haber cuando no existe la libertad y hay censura? Una sociedad aletargada, una sociedad del Ole, ole, ole, de Mi carro me lo robaron.
Los barrios, tal y como los conocíamos antes, se están perdiendo.
Totalmente. Transgredí un poco en la zona de Argüelles donde viví. Salí escaqueaíllo por la noche de un par de pensiones porque no me llegaba, y escondía la maleta.
¿Estamos siendo domesticados?
Sí. Lo que hay que dar es una buena hipoteca. ¡Y como se te ocurra pensar en la casita de la playa, vas listo! El invento de la hipoteca es la maravillosa soga al cuello. Tú tienes tu empleo para toda la vida, pero resulta que no. Que te echan a la primera de cambio y tienes un pisito con tu mujer en paro y dos hijos. La familia se desestructura y empieza a formar parte de esa riada que se está llevando las ilusiones y las ganas de trabajar de la gente. El problema que hay ahora es que nos borran la memoria. Si no tienes memoria, no eres persona, eres un animal.
¿Cómo nos borran la memoria?
Ya sabes cómo manejan los datos tuyos y míos. ¿Te parece poco?
Es preocupante.
Te van machacando siguiendo la política de Goebbels. Repiten la misma mentira para que la gente se la acabe creyendo. Consiguen que la gente piense lo mismo, cuando antes pensaba distinto. Todo en manos de las máquinas y con miedo al hambre, a pertenecer a ese 40% que está en el umbral de la pobreza. Hay un tejido social desgarrado que empieza a crecer en las grandes ciudades. En cualquier barrio de cualquier sitio hay grupos de gente a la que hay que quitar de en medio.
Las condiciones laborales son cada día peores.
Estamos volviendo a un periodo de esclavitud. Y lo que viene no es nada. Porque si fuera algo terrible, la gente pelearía. Es una especie de cloroformo que se va introduciendo en la sociedad y te va asfixiando lentamente. Eso está generando un nuevo tipo de cultura en la información: el dataísmo.
 ¿El dataísmo?
Sí, los datos, datos, datos y los cíborg, cíborg, cíborg. Tener ahí esa fuerza humana para cuando quieran y baratita. ¿Qué van a hacer cuando ya todos seamos pobres?
¿El señorito Iván, de Los santos inocentes, ha sido su mejor papel?
Fue una película que marcó un antes y un después en nuestro cine.
¿Conoció a muchos señoritos Iván en la vida real?
En cuanto nos descuidamos, todos somos señoritos. Ahora siguen robando y se comportan como señoritos. Había un señor de la operación Púnica que pedía que le trajeran un 'volquete de putas'. En cierta manera, tenía más elegancia el señorito Iván.
¿Todos llevamos a un hijo de puta dentro?
Todos. Yo llevo eso y llevo un asesino, un fascista, un homosexual... Todo lo bueno y lo malo que hay en el mundo lo llevo dentro.
Usted militó en el Partido Comunista, ¿queda algo de aquel PC?
Como ves en la entrevista, nada. Me he hecho un chico de derechas.
¿Cómo?
Me parece que no lo entiendes bien. La ironía resulta que no, ¿verdad? No lo has cogido. Entonces, ese señor que habla... me preguntas que si le queda algo...
Pregunto que si queda algo de aquel PC, no en usted, sino si queda algo del partido original.
¡Ah! Pensé que me estabas tomando el pelo. En los años 70, todos aquellos que tenían una tradición de lucha se empiezan a organizar y a plantar cara al fascismo. Todo aquello ha ido como amalgamándose. Creo que el 'atado y bien atado' de Franco funcionó.
 ¿Contra Franco se vivía mejor?
Sí, para los que siguen viviendo exactamente igual que con Franco.
¿Vox está recuperando discursos que creíamos olvidados?
No estaban olvidados, sino en Alianza Popular. Pero ha habido un momento en el que han dicho: 'Esa derechita tonta no nos sirve. Vamos a por la España cañí, la de don Pelayo'. Su propuesta es muy clara: que la sociedad vaya para atrás. Vox falsifica la realidad, pero no engaña. Me gustaría que tanto Ciudadanos como el PP cuenten qué modelo de sociedad quieren. Y que el PSOE acabe de redefinir su modelo, porque si no, no nos vamos a enterar nunca.
Si ahora tuviese 20 años, ¿militaría en Unidas Podemos?
Para atrás, nunca. Yo dejé de militar orgánicamente por una discusión con Carrillo. Sigo militando como ciudadano. Pero esta militancia es muy cara. Ésta se paga porque toman nota. ¿Esto lo vas a poner?
Si no quiere que lo ponga, no.
Sí, sí, quiero que lo pongas.
El escritor Jaime Baily desconfía de los charlatanes de la izquierda, que quieren acabar con la pobreza pero sólo buscan su beneficio.
Me parece estupendo, la gran reflexión del siglo XX.
No lo cree así, ¿verdad?
Me voy a ir a casa a analizarlo porque ahora mismo no me llega.
¿Cómo se aprende a envejecer?
No lo sé. Ama la vida. Se puede amar hasta el silencio. Como nunca lo tienes, es un amor desconocido. Te quedas en silencio y no eres nada.

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